Hola amigos,
¿Te quieres separar de tu pareja? ¿No aguantas más?
Gonzalo, mi pareja con el cuál llevo más de 10 años viviendo, en multitud de ocasiones sentía que no podía más con esa carga, que no lo aguantaba ni un segundo más, todo el mundo me decía que era muy buen chico, muy callado, muy inteligente, que estaba mucho por mí... Pero en realidad yo lo vivía de otra manera.
Pasaban los días, lo meses y al menos una vez al mes me proponía dejarlo, aunque él no se enteraba de mis pensamientos, sí que le decía CAMBIA, CAMBIA, CAMBIA. Es que me molestaba casi todo lo que hacía.
Un día estábamos en la cama y yo estaba a punto de dormirme, cuando él empezó a quejarse de que le dolía el pecho, y yo le decía:
- "Gonzalo por favor, deja ya de moverte que me estoy quedando dormida, tengo mucho sueño"
- "Sí cari", me decía él. - "Pero es que me duele mucho el pecho".
Ahí empecé a preocuparme...
- "¿Qué te ocurre cariño?" le dije.
- "No lo sé, me voy a poner de pié a ver si se me pasa"
Al intentar ponerse de pié se DESPLOMÓ al suelo, yo enseguida encendí la luz y le ayudé a ponerse sobre la cama, estaba pálido, le brotaba sudor por todo el cuerpo, sus manos temblaban, aunque no era verano le abrí la ventana para que el aire fresco de la noche le aliviara y llamé rápidamente a urgencias, les expliqué el caso y vinieron enseguida, aunque a mí se me hizo una eternidad... Le empezaron a doler también los brazos, no se podía mover y el dolor en el pecho era insoportable.
- "Dios mío, ¿Qué le pasa?" (pensaba).
Me sentía impotente, no sabía qué hacer, le miraba a los ojos e intentaba tranquilizarlo, aunque él intentaba aparentar que no era tanto dolor para no preocuparme (aunque yo se lo veía en sus ojos).
Le secaba el sudor de su cuerpo, pero éste volvía y volvía a brotar, el temblor se le extendió por todo su ser...
Yo sabía que le dolía muchísimo y no podía hacer nada más...
Llegó la ambulancia y los socorristas entraron en la habitación, empezaron a ponerle parches y le pusieron una inyección, a la cuál respondió perfectamente. Gonzalo dijo:
- "Ya está, estoy perfectamente, ya no me duele NADA"...
- "Ufffff qué rápido" dije sorprendida.
Qué alegría de que ya no le duela pensaba aliviada, él no quería ni irse al hospital porque decía que ya estaba bien... Pero le dijeron los enfermeros rotundamente:
- "NO TE MUEVAS, no hagas absolutamente NADA, nosotros te vamos a coger, te pondremos en la camilla y TU NO TE MUEVAS para nada!!!"
Lo subieron a la ambulancia y lo llevaron al hospital, yo estaba más tranquila porque sabía que él estaba "bien" o eso creía. Llegamos al hospital y lo metieron enseguida hacia las instalaciones, como con mucha prisa, el médico lo visitó, lo atendió y lo metieron para el fondo de un pasillo.
- "Doctor, ¿qué le pasa a mi marido?"
Y me dijo muy fría y cortadamente:
- "¡¡¡¡Ha tenido un INFARTO!!!!"
- "¿¿¿¿¿Qué?????"
Y continuó...
- "Tenemos que intervenirle inmediatamente, me tienes que firmar esto, rápido"
Me había dado una hoja donde exponía el procedimiento, el tratamiento (Un ácido) que le iban a inyectar por las venas, ¡podía matarlo!
Por unos instantes me quedé sin aliento, el corazón me latía muy fuertemente... Tanto que sonaba en mi cabeza. Noté un nudo en el estómago tan fuerte que casi no podía respirar. Le dije:
- "¡Pero si él se encontraba bien! Le pusieron una inyección que le funcionó, le quitó el dolor. Y él contestó:
- "Era morfina, solo eso, le ha quitado el dolor, pero el daño continúa ahí".
Dios mío ayúdale por favor (pensaba una y otra vez). Que no le pase nada por favor (rogaba a Dios desesperadamente). Firmé la hoja y me dejaron entrar a verlo antes de la intervención. Me dijo:
- "Cari, no te preocupes, de verdad, que yo estoy bien". (Qué GRAN HOMBRE es, pensé)
Lo abracé y le dije "Te quiero". Ese te quiero, me salió de lo más adentro de mi alma, de mi corazón. Le dije:
- "Te espero aquí fuera, no tardes ¿eh?" y le sonreí.
- "No te preocupes porque estoy en buenas manos, y todo va a salir bien"
Le besé y me salí...
Los minutos se me hacían horas, yo miraba la puerta por donde tenía que salir el médico y avisarme de la operación. Llevaba ya dentro más de dos horas, en mi cabeza me preguntaba muchas cosas ¿Estará saliendo todo bien? ¿Por qué tarda tanto? ¿Cómo estará Gonzalo?
Me pareció por un instante que la puerta se alejaba, más y más como si de un túnel se tratara...
- "¡¡Dios!! ¿Qué me ocurre?".
Tenía demasiada tensión en mi cuerpo. Y por fin apareció el médico, me levanté enseguida y me fui para él.
- "¿Cómo está Doctor?"
- "Ha salido todo bien, pero tenemos que esperar para ver los resultados, ahora tiene que descansar y usted también, así que váyase a su casa, descanse un poco y vuelva por la mañana, no se preocupe porque tenemos su número de teléfono y si ocurriera cualquier cosa le llamaríamos enseguida"
Decidí irme porque tenía a mi hijo Christian en casa con un amigo y la verdad es que era muy especial para estar con otras personas (es hiperactivo), así que me fui y pensé volver en dos o tres horas, evidentemente no iba a dormir, no habría podido hacerlo.
Al llegar a casa estaba allí un buen amigo nuestro KIKO (Francisco), que me animó un poco, porque yo estaba muy nerviosa y preocupada.Nos sentamos en el sofá y comenzamos a hablar de Gonzalo, anécdotas graciosas y entrañables de él. Nos reímos mucho recordando todas las bromas que Gonzalo nos gastaba, y así nos dieron las 6 de la mañana (aproximadamente 2 horas después de haber salido del hospital) cuando sonó mi teléfono móvil.
- "Diossssssssss que raro pensé".
Era el Doctor, se tenían que llevar a Gonzalo a Palma en helicóptero urgentemente, porque no había funcionado el tratamiento que le habían hecho.
Dios mío, no podía perderlo, sentí que mi vida no tendría sentido sin él. Mi cabeza se llenaba de pensamientos ¿Se morirá? noooooo, noooooo, nooooooooo, lloraba y lloraba desconsoladamente, no podía dejar de llorar. Con anterioridad, Gonzalo me había dicho que no quería que llamara a su familia, ni a la mía, pues él no deseaba preocuparlos, pero no tenía más remedio que hacerlo, llamé primero a mi hermana (Vivía en Barcelona y yo, para los que no lo sepáis, vivo en Menorca) y ella me dijo que se iría para Palma (Mallorca) al hospital de Son Dureta directamente para estar conmigo, así no estaría sola, mi hermana quería estar a mi lado por si ocurría lo peor. Llamé a mi madre (Sevilla), ella me dijo que vendría enseguida para Menorca y se quedaría con mi hijo Christian, llamé a su madre (Su padre falleció de un infarto hacía 6 años, pero su padre era mayor cuando le dio el infarto, Gonzalo solo contaba con 33 años) su madre se puso muy nerviosa y dijo que ella misma avisaría a los hermanos de Gonzalo (Son 4 hermanos contando a mi marido). Avisé a mis amigas para que mientras mi madre llegaba se quedaran con mi pequeño, se portaron fenomenal, primero se lo quedó Cristina, después Antonia (Mi socia y administradora de mi empresa) lo recogió y fue al aeropuerto a recoger a mi madre para llevarla a mi casa.Yo cogí el primer vuelo, me temblaba todo el cuerpo, llevaba puestas unas gafas oscuras para que nadie pudiera ver mis ojos hinchados e inflamados de tanto llorar.
Cuando llegué al hospital de Son Dureta enseguida busqué a Gonzalo, estaba en cuidados intensivos, le habían puesto un stent insertado en la arteria, me dejaron entrar 15 minutos, pero él estaba muy mal, le continuaba doliendo el pecho, no quería que me acercara, al cogerle la mano la tenía sudorosa y temblorosa. Llamé a una enfermera y le dije:
- "¿Es normal que le continúe doliendo?¿Por qué continúa sudando y temblando?"
Se acercó rápidamente a Gonzalo y me dijo que me saliera rápidamente......
- "¿Por qué?¿Qué le ocurre?¿No ha salido bien la operación?"
- "Salga fuera por favor"
Me fui a la sala de espera y después de 5 horas interminables, salió una enfermera y me pasó con el médico.
- "¿Doctor qué le ha ocurrido a Gonzalo? ¿Está bien? ¿Cómo está? Dígame por favor"
- "Le han dado 4 infartos graves de miocardio, le hemos vuelto a intervenir porque el primer stens se volvió a taponar, así que le hemos puesto un segundo stens y ahora creo que todo irá bien. Su marido es muy joven y fuerte, gracias a ello se ha salvado"
Yo no me lo podía creer, ¡¡le habían dado CUATRO infartos GRAVES!!
Cuando lo bajaron de cuidados intensivos a la habitación, yo vivía a su lado día y noche. Disfruté en todos esos días del gran apoyo que mi hermana me ofrecía y por suerte gocé de mucho tiempo para reflexionar y pensar en todo lo que había pasado, en cómo me sentía antes y cómo se sentía en esos momentos... Me di cuenta amigos que:
Estaba enfocada, centrada, en todo lo malo de Gonzalo y así de esta manera, no podía ver todo bueno que tenía y hacía
A partir de ahí, empecé a verlo desde otra perspectiva, con otra mirada y al sopesar la balanza, se inclinaba y se inclina en la actualidad, hacia el lado del amor, de la comprensión, del agradecimiento por todo lo que me da.
Amigos, es muy fácil criticar y sacar lo malo de nuestra pareja, pero es difícil expresar lo que sentimos... Yo os animo a ir ahora a vuestra pareja y decirle:
"TE QUIERO", "TE VALORO" "TE RESPETO"
En la actualidad, estoy más feliz que nunca con Gonzalo, y le doy Gracias a Dios cada día por tenerlo a mi lado, y por hacer que me diera cuenta de la bella persona que tenía junto a mí.
Después de aquello, me quedé embarazada y tenemos otro hijo (Alexander) y es igual de especial que su padre y su hermano Christian.
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Ahora te toca a ti, dime amigo/a:
¿Estás enfocando bien?
¿Le dices a tu pareja con frecuencia que lo/a quieres, que lo/a necesitas?
¿La respetas y valoras?
Os amino a hacerlo amigos, porque puede que algún día sea tarde para ello, o bien habrás perdido toda tu vida enfocando mal tu relación y viviendo en angustia constante sin necesidad.
Espero de todo corazón que os sirva mi experiencia,
Tus comentarios son muy importantes para mí.............los necesito para tener las fuerzas de continuar escribiendo..........Gracias.